¿Para qué imaginar dioses?  ¿Existe el cielo? ¿Por qué la gente sigue creyendo en dioses? ¿Qué son los milagros? ¿Se puede ser bueno sin creer en dioses?...



 

Este libro nace de una vivencia real: el deseo de un padre de responder a las grandes preguntas de sus hijos sin poner a los dioses de por medio. ¿Cómo hablar a los niños de la muerte y del sentido de la existencia desde una perspectiva agnóstica o atea? ¿Qué contestarles racionalmente cuando nos preguntan por nuestro mundo, el cielo o el alma? El autor se atreve con los grandes temas de la ética y la filosofía, pero partiendo de la inexistencia de divinidades.

 


El resultado no es una apología del ateísmo, sino un delicioso recorrido por las bases que sustentan la creencia o no creencia en dioses, una exploración por lo que significan realmente: el alma, el cielo y el infierno, los milagros, las religiones, la teoría de la evolución, el ateísmo, la bondad y la felicidad... en una de las obras de ética más accesibles y conmovedoras que se han escrito.